martes, 25 de diciembre de 2007

SOY LA MEGAROSA SEMBRADA EN TU LUCERO


El otoño a estado deshojando la arboleda aquella, donde el follaje cobijaba nuestra ansiedad y donde el silencio diamantado mecía nuestros placeres dejando la tarde en el desierto de la arena.
Las hojas se las ha llevado un céfiro suave y a servido de abono a el sendero de las mariposas aquel…donde nuestros pies bordaron nuestras huellas al caer nuestras ropas ya vencidas.
Sigue lloviendo en mis ojos el manantial tierno el brillo de las estrellas en mi cabello están esperando que la luna despierte de su letargo y se convierta en el jardín, de la rosa azul.
Soñaré despierta en el camino del arco iris y sentiré tu suave andar, y tu canto de canario y llegaremos a unir nuestra piel señalando con nuestras caricias el calendario.
Navegaremos en el mar del sueño ambicionado donde mis labios, recorrerán tu humedad adivinando donde germinaremos las noches de gemidos labrando surcos en el crepúsculo de nuestra mirada.
Mi amor…eres el gladiador que su espada clavó hondo tocando mi territorio, y lo hiciste salir de las cenizasprendiendo la llama del deseo fecundo volviéndome la megarosa sembrada en tu lucero.
Es la hora, de que gustemos del fruto maduro el tiempo de que la abeja libe miel en la pradera y que dominemos nuestros cuerpos de placer y sembremos de besos y amor la vera.

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